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sábado, 4 de abril de 2015

Los ramos



Palabras más, palabras resueltas,
Palabras quietas que angostan la calle,
Le llaman,
Olvidan los naves viejas
Y los huesos de los antiguos soldados,
Asesinados en una celada,
Sepultados sin amor ni odio,
Víctimas propicias para disponer la plaza, 

Guardianes,
Estamos a sus pies, 
Las palabras nos dejan mentir,
Nosotros después les hablamos
Y salimos al punto
A entregarles todas estas flores
Marchitas,
Cosechadas el año pasado,
Cuando el Sol les pertenecía.

¿Qué hicieron de nosotros?, ¿qué hicieron de nuestros Jardines? Dejaron cuchillo y lumbre,

Sus hijos cortaron todas nuestras flores,
Retuvieron a todos nuestros esclavos,
A nuestra razón y nombre
Han enviado todas nuestras flores
A los funerales de las ciudades vecinas.

Ganan odio donde murieron los hijos de nuestros hermanos,
Cosechan amor entre quienes asesinaron
A los hijos de nuestros enemigos;
Ellos piensan vender este rencor.

Ustedes dijeron, "todo aquello que no tiene que ver con la Aldea, les pertenece",

Felizmente a tu lider lo apruebas o lo desapruebas, 
Tu capataz te es asignado.

Hijos insignes de la devastación y sus hechos


Devastación y desastre,
Hambre de fuego,
Viento y caricia en contemplación de la tarde,
Una noche efectiva y después
El lastre y el susurro cada tarde,


Viento fétido de la devastación
Que humilla la cosa
Y nos obliga a no desistir,
A disponernos al combate y enfrentarlos.