El símbolo silencia el estrépito de la nada.
El estrépito de la nada es su propia vacuidad.
En tanto que propicia la vacuidad,
torna pertinente el mundo del sonido.
Esto acontece como llamado.
El llamar es lo que funda presencia.
El símbolo en tanto que silencia,
es el primer despliegue del habla,
sin ser él mismo habla,
pues un símbolo no habla, silencia.
El símbolo por sí es silencio,
pues el silencio silencia.
Tal hacer del símbolo se ha
como hogar de lo divino,
pues son los dioses
quienes silencian el silencio
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sábado, 30 de octubre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
El transvertir
Ser los opuestos no en contradicción, no en la negación.
Ser los opuestos en simultaneidad.
De serlos, abrazar la contradicción y la negación como la identidad del adversario.
Ser el adversario el sustento de toda persecución.
Estos son los designios del Pólemos.
Ser los opuestos en simultaneidad.
De serlos, abrazar la contradicción y la negación como la identidad del adversario.
Ser el adversario el sustento de toda persecución.
Estos son los designios del Pólemos.
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